El rol de los padres en la educación de los hijos, hoy en día, ha sufrido diversas transformaciones, debido a las exigencias del trabajo, los cambios de la escuela, el acelerado ritmo de la vida misma. Desafortunadamente, algunos padres que no pueden pasar mucho tiempo con los hijos, muchas veces,tratan de compensarlos permitiéndoles acciones sin límites, que conducen a un desequilibrio en el círculo familiar. ¿Como sucede esto?

Empieza desde la infancia, cuando permitimos que el comportamiento de los niños se dé sin reglas claras, o cuando dejamos el aprendizaje de valores y principios al azar de la tecnología, en vez de formar a los niños en los círculos de la familia, la escuela, y la sociedad.
El resultado evidente, es que al crecer, estos niños se convierten en individuos egoístas, incapaces de soportar la frustración y de convivir de manera sana en los ámbitos de la familia, el trabajo y la sociedad en general.

Los medios electrónicos son la puerta al mundo, en el sentido más literal de la expresión: pueden ser una herramienta poderosa para enriquecer la formación personal, o pueden ser el camino a un sinfín de ideas equivocadas, prejuicios, falsedades y antivalores. El problema se agrava debido a la facilidad con la que un menor de edad puede acceder al contenido de la red, incluso desde su teléfono, sin la necesidad de estar en casa o en un café internet. ¿Cuántas veces estamos en el hogar a la hora de los alimentos  y el celular está presente? y peor aún, pocas veces somos capaces de hacerlo a un lado para poder conversar con la familia misma.

En el mismo orden de ideas, medios como la televisión o el cine promueven situaciones de violencia, discriminación y contenidos sexuales,  que muchas veces son transmitidas en horarios accesibles a los menores, quienes no siempre cuentan con la presencia de un adulto que los supervise y oriente acerca de asuntos como la realidad y la ficción, lo legítimo y lo ilegítimo.

En contraste, tenemos gran variedad de libros que pueden ayudarnos a motivar a los niños a entender que los principios existen, que valores como el respeto, la empatía, la amistad y la honestidad son fundamentales en la convivencia diaria de los seres humanos. De la misma forma existe información para los padres, ya que muchas veces no se tiene la certeza de como comunicarse con los hijos, y más aun el que ellos expresen sus sentimientos.

Existe un extenso abanico de posibilidades, de productos realizados por profesionales que se han esmerado en la elección de los temas, los valores que han de transmitir y la manera de llegar al lector, para provocarle una reflexión ética que lo conduzca a un aprendizaje significativo y fundamental para su propia vida como ser social.

No dejemos de promover la buena lectura en nuestros pequeños.
Si sembramos valores hoy, mañana cosecharemos una sociedad más humana y justa.